los mendigos
se revuelcan
en la vereda de Barrio Alberdi
y yo
-tan presumido-
envuelto en la miseria
de pasarlos por encima
algunas veces
dejo una moneda
(típica actitud clase-media)
para que puedan
calmar su sed
de firulete
esa triste caridad
¿me dejará
dormir
tranquilo?
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