viernes, 13 de febrero de 2015

El último amanecer


Miré hacia un costado
y el asiento estaba completamente vacío.
Miré por la ventana: había nubes que
anunciaban el deceso.
Sentí tu ausencia: era una daga.
Filosa ingresaba a través de la conciencia.

Me entristecía lo incompleto /
me envenenaba la impaciencia.

Morí más de siete veces en los fracasados intentos
por seducirte;
o por sentirte 

conmigo.

Era miércoles. Jamás
desde ahora
amaneció.

No hay comentarios:

Publicar un comentario